miércoles, 24 de octubre de 2012

YO TENGO EXPERIENCIA DE BUCEO




Desde febrero del 2012 llevo preparándome de manera teórica y haciendo test para obtener el título de buceo. Durante todo este tiempo he estado acompañada de mi profesor (Kiko) y de una compañera (Marína) que tiene nociones de lengua de signos y me hacía las veces de intérprete. Todas las enseñanzas de Kiko me llegaban en mi lengua a través de María, a la cual agradezco mucho su colaboración. Los 3 hemos empezado las clases prácticas en Sardina de Gáldar. Las primeras explicaciones han estado relacionadas con el uso del equipo. Cuando me metí por primera vez en el agua me sentía nerviosa, podía sentir que mi corazón se aceleraba según iba introduciéndome en al agua. Las primeras pruebas las hicimos en la superficie, haciendo cortas inmersiones. Al principio me costó bastante y Kiko tuvo que repetirme varias veces cómo debía hacerlo correctamente.
Cuando ya nos sumergimos hacia el fondo noté una ligera sensación de agobio que Kiko me ayudó a controlar recordándome que debía estar concentrada. Dicen que la primera vez siempre cuesta muchísimo y que a la 5ª inmersión todo irá perfectamente, Kiko me ha repetido que debo tener paciencia y estoy muy agradecida por todo su apoyo y reconozco que es un profesor de grandísima calidad.
Poco a poco la sensación de agobio, ansiedad y miedo al estar en el fondo del mar irán desapareciendo y llegará el momento (gracias a Kiko) que podré disfrutar de las bellezas del fondo marino.
Debajo del agua nos comunicamos con los signos propios que se usan en buceo y fuera del agua usamos mi Lengua.
Debajo del mar pude ver montañas e incluso un barco hundido. Pude entrar en una cueva. Kiko entraba primero para valorar que no hubiese peligro y después me avisaba a mí para entrar con él. Dentro de la cueva se veía como entraban luces por algunos huecos entre las piedras, daba la sensación de estar paseando por un lugar hermoso.
También encontré zonas de arena e incluso pude ver una estrella de mar apoyada en una piedra.
Estuve 48 minutos de inmersión ¡Es bastante tiempo! Y me sumergí a 17 metros.
Fue una experiencia maravillosa.
Para volver a la superficie se debe hacer de forma paulatina para favorecer que el cuerpo se vuelva a adaptar a la presión.
Cuando ya estábamos en la orilla me encantó ver la alegría que Kiko sentía por lo exitosa que había sido mi primera inmersión.
Gracias a la paciencia y las enseñanzas de Kiko jamás abandonaré el buceo. A Kiko lo conocí porque es profesor de la empresa “Mira Fondos”. Les animo a todos a experimentar el buceo con ellos.
Jamás olvidaré todo lo que he aprendido desde que el pasado febrero decidí embarcarme en esta nueva experiencia, la de bucear.

 





1 comentario:

  1. Ha sido un placer trabajar con alguien como Ruth.
    Nos quedan muchas inmersiones por delante....
    Kiko
    wwww.mirafondos.com

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